Fue un año de muchas pruebas. Hubo momentos en que quise mandarlo todo por la borda, pero también descubrí qué es lo que me mantiene firme y andando.
- Inicio
- valores
Ya no importa quién es el bueno y quién el malo. La gente muere a cada minuto en Siria, y el resto del mundo hipócrita solo lleva las cuentas.
Nos estamos quedando en los titulares y nuestro deseo por figurar en las plataformas virtuales nos convierte en monstruos.
La malagradecida piensa que dar las gracias es un sinónimo de debilidad; no sabe que es la gratitud con la vida la que nos prepara para el éxito.
Que esta tragedia sirva para removernos el corazón. Mientras buscamos acumular cosas desechables podemos perder en un segundo lo realmente importante.
Quizás creemos cada vez menos en las promesas de los políticos con experiencia. ¿Pero un presentador o concursante de reality tendrá la independencia para fiscalizar y legislar?
A veces, la pasión domina los actos del que la siente, perdemos la razón en la carrera por tenerla.
«Eres sexy» no define lo que soy. «Ya deja a tu novio» no es una orden aceptable y «mejor te verías sola» es una sugerencia que ninguna mujer debería tener en cuenta.
El envidioso se odia a sí mismo porque no consigue lo que tiene el otro, y odia al otro porque él no lo tiene.
Para mí es inaceptable que haya mujeres que usen el género para asumir un papel de vulnerabilidad.
La paz es un propósito de vida y, por tanto, una decisión de poner de lado nuestro ego y perdonar.
En nuestro modelo del éxito moderno -ser ricos, bellos y amados- no cabe el divorcio, así que esto se entiende como una catástrofe.