Cuánto trabajo cuesta dejar a nuestros hijos solos el primer día de escuela o colegio. ¿Les ha pasado?… ¿pueden entonces imaginar lo que están sintiendo y sufriendo los padres de más de 2,400 niños que en las últimas semanas han sido separados de sus familias, siendo enjaulados como animales en un infierno llamado Texas; en la cada vez más denigrante frontera de Estados Unidos con México? A mí no me salen las palabras la verdad; intento encontrarlas pero al escribir lo que encuentro son miles de insultos. No hallo los adjetivos que logren expresar lo que siento en este momento.
“Tolerancia cero”, anunció Donald Trump con respecto a su política migratoria. “Queremos poner fin a la crisis en la frontera mediante la obtención de autoridad legal y recursos para detener y remover familias inmigrantes enteras y llevarlas a su país. Tenemos que enviarlas de regreso”, aseguró en su momento, y así lo ha hecho. Miles de niños ya han sido separados de sus padres, otros tantos están ‘presos’ en albergues y a algunos los tienen incluso en jaulas. Las fotos, que dan la vuelta al mundo, no dejan mentir. Tampoco existen palabras para exagerar la situación, porque peor no puede ser.
Aunque se lea fatalista y parezca una monografía de historia universal basada en los peores fragmentos de la Segunda Guerra Mundial, no es así. Está pasando hoy, pasará mañana y seguirá sucediendo a menos que alguien le ponga un alto. Y he allí la pregunta del millón: ¿quién? La respuesta: ¡nosotros!. Sí, nosotros, alzando la voz y demostrando que el silencio es un arma poderosa, muchas veces letal. Hoy una vez más, se demostró que cuando el mundo se une, cuando las voces se alzan o cuando la indignación se grita y se escribe; las cosas pueden cambiar.
Atrás quedaron las frases soberbias como: “no daré marcha atrás” o “no pediremos disculpas”… tan molestos estuvieron en la Casa Blanca que calificaron al Consejo de Derechos Humanos de la ONU como “hipócrita” y lo abandonaron. Y la verdad es que en ese punto sí les doy la razón, porque sí, es un organismo farsante, al igual que el gobierno de Trump. Pero ¿hipócrita es recién ahora que calificaron de “desmedida” su política migratoria? Me hubiese gustado leer ese titular cuando millones de niños y personas murieron en Siria, o ahora que siguen muriendo en diferentes lugares como la Franja de Gaza, Venezuela o Nicaragua.
Hoy más que nunca debemos estar convencidos que las voces sí se escuchan. Por muy Estados Unidos que sea, mientras más gente se unía al grito de rechazo, más grande fue la presión. Y el propio Trump me da la razón. Hoy finalmente recuperó en algo la sensatez, firmó un decreto que acabó con la separación de las familias inmigrantes. Este decreto permitiría que los niños se queden en centros de detención junto a sus padres durante un plazo de tiempo dilatado.
Dirán que hay leyes que deben cumplirse, y que cada país tiene sus políticas migratorias. Sí, es verdad. ¿Hay que respetarlas? sí, también. ¿Hay que buscar una forma de frenar la inmigración ilegal?, sí. Hay mucho por hacer, mejorar y ayudar en este tema, pero separar a niños de sus padres y madres es un acto de crueldad, es un crimen de lesa humanidad.
Esos niños arrastrarán por siempre secuelas psicológicas que difícilmente pasarán. Los miedos, la espera, la sensación de abandono, la ansiedad, la soledad. Nada justifica lo que está sucediendo en el país más democrático del mundo, el más desarrollado y el que supuestamente le abría las puertas a todos.
En un mundo lo suficientemente convulsionado ya por el cambio climático, desastres naturales, terrorismo, guerras, dictaduras, hambruna, escasez de agua y miles de conflictos políticos, étnicos, sociales y religiosos, lo del cada vez más díscolo y vergonzoso presidente Donald Trump, era un absolutamente innecesario, imperdonable, necio y estúpido acto sin sentido de racismo e intolerancia. Acto que generó rechazo en el mundo entero y que, afortunadamente, ese odio cimentado no llegó a convertirse en violencia porque, no olvidemos, quien siembra vientos recoge tempestades, y en eso, el presidente estadounidense es un experto…