Amigos queridos: Esta sencilla carta la dirijo hoy a toda la Comunidad LGBTI. A todos y cada uno de sus miembros sin excepción. Ya saben que me identifico con ustedes en sus causas y, sobre todo, estoy junto a aquellos que día a día reciben el rechazo de una sociedad paupérrima, llena de estereotipos, con juzgadores convenientemente escondidos detrás de coloridos avatares de huevo y predicadores mediocres. Creo firmemente que este mundo debe ser tolerante, inclusivo e igualitario. Por eso estoy a favor del matrimonio homosexual y de la adopción de parejas del mismo sexo. Lo he discutido innumerables veces con familiares y amigos, y no solo que me mantengo en mis creencias y pensamientos sino que también educo a mis hijos de forma inclusiva, sin estereotipos, y les enseño a amar a todos por igual. A quien amas no define si eres bueno o malo, tampoco diferencia lo correcto de lo incorrecto. El amor siempre gana. Por eso esta carta también es para pedirles perdón a nombre de todos los heterosexuales que, al igual que yo, piensan que han sido maltratados, por hacerlos sentir menos, por hacerles creer que viven en un mundo que no es para ustedes. Les […]
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Muchas veces escribo que lo más importante es pensar primero en nosotras, así como recalco que siempre debemos ponernos en el primer lugar de todo. Pero, ¿saben qué?… confieso que cada cierto tiempo me olvido de ponerlo en práctica. ¿Los motivos? Hay cientos, pero ninguno justifica que yo no sea mi propia prioridad, por eso hoy escribo este texto con inmensa y profunda sinceridad, para que si alguna de las que me está leyendo se siente igual que yo en este momento tenga también la posibilidad de detenerse y reflexionar que no existe nada más importante en nuestras vidas que nosotras mismas. En estos días hubo algunos sucesos en mi vida que hicieron que vuelva a detenerme, pero pensé en mí y me puse de nuevo como prioridad número uno. Varios temas con mis hijos me llevaron casi al nivel de “¡no sé qué carajo hacer!” y suelo frustrarme por eso, porque nadie me enseñó a ser mamá y muchas veces caigo en la auto crítica extrema sin pensar que es muy probable que me esté dejando llevar por el momento. Pero me vi emproblemada, así que frené y busqué ayuda. No tiene nada de malo hacerlo, no puedo ayudar […]
Debería haber muchos más momentos para dar las gracias en esta vida, pero los seres humanos somos así de extraños, solo agradecemos cuando algo comienza o termina.
Hoy más que nunca soy una #MamáCabreada y voy a llamar a las cosas por su nombre. Aunque duela. Aunque disguste. Incluso aunque ofenda. Los abusos del aún sacerdote Luis Fernando Intriago Páez, revelados en los últimos días, me han dejado perpleja. Sin palabras. He estado a punto de llorar y de vomitar al leer las diferentes historias. Y aunque al momento solo se conozca oficialmente la denuncia y testimonio de diez jóvenes respecto a aquella práctica denominada como ‘La Dinámica del Pecado’, según Andrés Vizcarra, ex asistente personal del todavía Reverendo y quien también vivió en carne propia la aterradora experiencia y forma parte del grupo de denunciantes, si todos los que pasaron por lo mismo que él se decidieran a hablar fácilmente se podría llegar a contabilizar más de cien denuncias adicionales. La primera de ellas fue enviada al Vaticano por Kevin, hace cuatro años. Él decidió desenmascarar a Intriago y contar paso a paso como abusaba y torturaba a los adolescentes con aquel procedimiento. Hace una semana el portal GK.City viralizó este hecho con una investigación que logró que por primera vez la mayor parte de la sociedad repudie lo ocurrido y exija al Poder Judicial y […]
De todas las celebraciones que hay, la del Día de las Madres es una de las que más me llena. Quizá porque remueve un montón de sentimientos ya que mi mamá no está conmigo, o a lo mejor porque creo que es el único día en que realmente deberíamos hacer lo que nos dé la gana. Y digo “deberíamos” porque sé que aquello también se aleja de la realidad, porque no es que podemos dejar todo de lado y dedicarnos solo a nosotras. No. La realidad es que los desayunos, almuerzos, cenas o lo que sea que hagamos para celebrar este día, igual termina dependiendo de nosotras. Por eso, desde hace uno o dos años, lo que realmente pido en este día es que mis hijos no peleen, que obedezcan (a la primera), que no lloren ante un “no!”, que hagan sus deberes sin tener que pedírselo, y que me llenen de abrazos toda la jornada. Y este domingo no será la excepción. Ahora presten atención: Para los hijos… sí, ese es el único y verdadero regalo que quiero, y estoy segura que no soy la única. Si de verdad hay algo que NO deseo hacer el domingo es tener […]
Es un hecho: los seres humanos no tenemos la capacidad de alegrarnos por el crecimiento y los triunfos de los demás. Los ecuatorianos al menos. Ya lo sabía de antes pero lo he reconfirmado esta semana en la que he constatado una vez más que vivimos en una sociedad acostumbrada a que los logros deben llegar acompañados de derrotas ajenas, chismes, malas intenciones y, sobre todo, de envidia. Lo viví antes y lo he vuelto a vivir en estos días, y hoy lo resumo en este texto. Odio estancarme. Detesto incluso el pensar o sentir que estoy haciéndolo. Es por ello que no dejo de desafiarme a mí misma cada día, hasta el punto que mi familia ha llegado a cuestionarme por algunas decisiones que he tomado. Pero ellos –al igual que ustedes- saben que no soy de consultar los caminos que elijo. ¡No! Por el contrario, desde hace varios años ya la vida ha venido dándome lecciones y enseñándome que debo hacer más y contar menos. Así lo hago, y así seguiré haciéndolo. Por eso me alegra cuando a la gente que hace méritos para ello le va bien en la vida. Y me hace feliz de corazón. Aunque […]
Cuando escribí mi Catarsis hace un par de semanas prometí preocuparme más por mí y no postergarme nunca más, y así lo estoy haciendo. Comencé yendo a Lima a acompañar a mi madre, verla, estar con ella y comprobar que su “estoy tranquila” es más que una frase para darme tranquilidad a la distancia. Hoy, ya de vuelta en casa, sigo agradeciendo la presencia de Raúl en mi vida porque, al margen de la pena natural que todos sentimos cuando se va un ser querido, la forma de mirar y afrontar la muerte de Raúl por parte de sus hijos –mis hermanos- y de mamá es una verdadera enseñanza que hoy les comparto. De todas las conversaciones que tuvimos con la familia en estos días en Perú, la que más hondo caló en mi fue la del velorio de Raúl. Mil ochocientas personas llegaron hasta el Club Árabe Palestino de Lima para decirle hasta pronto a mi papá, y cerca de quinientos arreglos florales estuvieron poniéndole color al sitio que por primera vez fue utilizado como una sala de velaciones. “Raúl lo merecía”, le dijo el presidente del club a Mario, su hijo mayor, mi hermano. “Todos estábamos tranquilos”, repetía […]
Este es el manifiesto de una madre –yo- al borde de un ataque de nervios… Puedes prepararte para todo en esta vida, para todo menos para ser mamá. Y es cierto: puedes leer cuanto libro para aprender a lidiar con los hijos te pongan en frente, asistir a aquellas charlas escolares en las que te aconsejan cómo abordar ciertos temas, escuchar a todas las psicólogas que te recomienden, pero la gran verdad es que la gran mayoría de las veces no sabes qué hacer para que los niños dejen de pelear. Si, así es. Así de simple. También es cierto que es casi una respuesta obligada decir que ser madre es lo más lindo que nos puede pasar a las mujeres. Personalmente, yo creo que ser mamá es inexplicable y que los hijos son los únicos que tienen la capacidad de transformar nuestro mundo, de hacer aflorar sentimientos y emociones que solo nosotras podemos experimentar. Todo es hermoso en teoría, y llevarlo a la práctica lo es aún más, pero lo cierto es que así no son todos los días, y mucho menos todo el día. Hay momentos en los que queremos explotar, en los que no sabemos manejar las […]
Hoy me extraño un poco. Sí, así es, mis dedos se deslizan sobre las teclas pero siento que no soy yo en realidad, que es otra Catrina la que escribe estas líneas. Y es que esta ha sido una semana para el olvido, una de aquellas en las que me siento de una determinada forma pero no puedo actuar en consecuencia con lo que ocurre en mi interior. ¿Les ha pasado? Los últimos siete días transcurrieron como un terrible torbellino: mi papá murió, no pude estar junto a mi mamá en ese horrible momento, el tiempo no me ha alcanzado para nada, y una vez más me postergué. Me abandoné. En este momento, sin embargo, hago un esfuerzo y trato de pensar un poco más en mí. Tengo la enorme sensación de que tengo que dedicarme un poco de tiempo pues he estado pensando en todos y en todo, menos en lo más importante, menos en mí. Y así, en estos días he dicho cosas que no siento, aguantado lo que no debo, perdido la paciencia, me he hecho la de la vista gorda, he empezado a sentir que no debo confiar en gente en la que estoy confiando… En […]
Si algo hay que compartimos todos por igual es que algún día vamos a morir. La diferencia la hace el cómo vivimos día a día nuestra vida… Ese fue siempre el ejemplo que vi y traté de aprender de ti, Raúl. Tus ganas de vivir y la forma en cómo lo hiciste. Tu fortaleza ante las enfermedades, tu sonrisa ante el dolor, tus palabras siempre que las necesitábamos. Tu sabiduría cada vez que algo pasaba. Siempre dije que eras un hombre de luz, que tu propósito acá era dar amor y enseñarnos a los privilegiados que pudimos conocerte y compartir contigo la importancia de cultivar momentos de felicidad, sin necesidad de lujos u ostentar los logros para sentirse bien, viviendo siempre con humildad. Estabas cerca, muy cerca a mí a pesar que no nos veíamos tan a menudo como deseaba, y siempre fuiste parte de mi vida y de mis decisiones, aunque sea en silencio. Me dejas el enorme significado de lo que es ser feliz de verdad, y aprender a serlo aún en los momentos en los que parece que no hay razón para ser positivos. Diste un pedacito de ti a todos, a tus hijos, esposa, nietos, bisnietos, […]
Hablar sobre el poder femenino todavía es mal visto en nuestra sociedad. A las feministas nos confunden y comparan con extremistas sin razón, como si pelear por nuestros derechos y por la igualdad social, así como hablar a favor de las minorías, nos convirtiera en rebeldes, en outsiders. En pocas palabras, en ‘feminazis’. Y no, no es así. Nuestro poder y nuestra valía no emanan de un puesto, de un cargo o del dinero. Es mucho más que eso. Es una forma de vida que está directamente relacionada con el empoderamiento. Con tener los ovarios para decir lo que se piensa sin importar que la mayoría se espante, con dar puntos de vista muchas veces “escandalosos” aunque la sociedad te señale. Es darte tu lugar en la colectividad aunque sea “socialmente mal visto”. El poder femenino se viene –y con fuerza- porque cada vez somos más las que nos empoderamos y hablamos sin tapujos, sin sentir vergüenza. Sin importarnos el bendito “qué dirán”. No solo tiene que ver con aceptar y poner en práctica que las mujeres tenemos exactamente los mismos derechos que los hombres, también hay que visibilizarlo todos los días porque todavía queda mucho por hacer. Sí, vivimos […]
Nunca he celebrado el 14 de Febrero, mis padres jamás le dieron importancia. Yo tampoco. En Perú siempre ha sido visto como un ‘día gringo’ más, pero confieso que con el paso del tiempo he llegado a tomarle algo de cariño. No creo que deba haber un día especial para celebrar al amor y a los amigos, pero considero que es un buen momento para festejar el amor propio. Así es, ese es el único afecto que jamás debemos dejar ir. El que más tenemos que cuidar. El amor propio debe ser nuestro primer y último gran amor. A veces cuesta mucho encontrarlo, es cierto, pero cuando llega es pleno, abundante y maravilloso pues está lejos del ego y del egoísmo y cerca, muy cerca, de la aceptación e imperfección. Como todo lo que nos importa es necesario cuidarlo, alimentarlo y engreírlo porque también puede irse, y cuando desaparece no solo perdemos nosotros sino también todos los que están a nuestro alrededor. A mí no me fue fácil encontrarlo. De hecho no fue hace mucho –apenas dos años para ser exacta- que aprendí a amarme tal cual soy. Con todos mis defectos –que son muchos- y mis virtudes que, aunque […]